Chile: la vulnerabilidad como fortaleza frente al cambio climático

28 de julio

Autor: Taís Gadea Lara; Autor Institucional: Earth Journalism Network

Chile se ha posicionado como uno de los países más vulnerables al cambio climático de América Latina, con evidentes y frecuentes desastres naturales que ha obligado a sus gobiernos, organizaciones y sociedad civil a emprender el necesario camino de la adaptación. Una radiografía por la situación actual de un país con algunos logros alcanzados, pero aún con mucho accionar conjunto por realizar para hacerle frente al principal problema del siglo XXI.

Entre los kilómetros recorridos, las horas de espera y los miedos en el despegue; entre todo aquello que define a un viaje, jamás he presenciado una majestuosidad de la naturaleza como al dirigirme a Chile, jamás he visto a casi el 99% de las personas a bordo dejar la película o de  dormir por dedicarse a contemplar ese magnífico regalo del planeta Tierra. La Cordillera de los Andes evidencia ese momento de contacto divino con la naturaleza, con aquella inmensidad, con aquel necesario interrogante por saber cuánto daño le estamos haciendo.

Al pisar suelo chileno, entre edificios en construcción y la lucha ruidosa entre taxistas y choferes de Uber, esa majestuosidad está siempre presente como un vigilante silencioso. Junto con mi avión, el cambio climático llegaba a los titulares de periódicos y noticieros: “Chile es el país latinoamericano mejor adaptado al cambio climático”. Entre diálogos y cafés, los chilenos me advertían que ello no podía ser considerado un logro o un triunfo, que la realidad evidentemente iba más allá de las estadísticas; que el cambio climático, lejos de superarse, seguía siendo uno de los grandes desafíos para el país.

Entre la debilidad y la adaptación

¿A qué se debía, entonces, el titular tan glorioso y llamativo que acaparó la atención del país en abril pasado? La Universidad de Notre Dame dio a conocer su “Índice Global de Adaptación al Cambio Climático” (ND-GAIN)(link is external) con base en dos componentes: la vulnerabilidad a los efectos del fenómeno y la preparación por medio del aprovechamiento de inversiones y las acciones de adaptación.

Allí, Chile figuraba entre los países mejor preparados, más precisamente en  el puesto número 30, más oportunamente como el primer país latinoamericano en el ranking. Joyce Coffee, directora gerente del índice, reflexiona sobre el posicionamiento chileno: “no nos sorprende que Chile resulte tan resiliente. Se han ido preparando para fenómenos cada vez más frecuentes, como los terremotos. Celebramos su posicionamiento, pero sabemos que no es simple, conocemos que Chile es más vulnerable que otros países en muchos aspectos y que tienen que continuar trabajando”.  Al respecto, la experta destaca la importancia de mejorar el staff médico per cápita que presenta el país, clave ante situaciones de desastres naturales.

Lejos de desestimar la importancia del índice, Fernando Farías, jefe del departamento de Cambio Climático del Ministerio del Medio Ambiente de Chile, prefiere poner las cosas sobre la balanza: “es importante porque en el fondo compartimos geografía y los problemas. Tenemos un camino por recorrer juntos para adaptarnos al cambio climático, dependiendo de las estructuras de cada país. El cambio climático es un problema regional y tenemos que ayudarnos entre todos para adaptarnos. Chile no se va adaptar solo sino en conjunto con otros”.

Por su parte, Paulina Aldunce, subdirectora del departamento de Ciencias Ambientales y Recursos Naturales Renovables de la Universidad de Chile e investigadora experta en adaptación del Centro de Investigación del Clima y Resiliencia (CR)2, se muestra crítica: “Si uno analiza el reporte, no hay ningún indicador relacionado directamente con el cambio climático. Son aspectos generales, pero no específicos a la temática. Se sabe que Chile está mejor en ciertos indicadores, pero eso no significa que estemos avanzados frente al cambio climático”.

En uno y otro caso, el índice dio muestras de que, por voluntad u obligatoriedad, la adaptación al cambio climático es una realidad y necesidad en el país latinoamericano.

De acuerdo con los parámetros de la Organización de las Naciones Unidas, Chile posee siete de las nueve características que definen a un país como vulnerable. Hoy ha definido nueve áreas de mayor afectación, descritas por Farías: “el sector silvoagropecuario y la modificación de los alimentos, producto del aumento de las temperaturas; la actividad pesquera y la acuicultura; la modificación de las especies y el impacto sobre la economía de los trabajadores; la biodiversidad y el estrés bioclimático; la disponibilidad del recurso hídrico ante menores precipitaciones y cambios en el ciclo del agua producto del derretimiento de los glaciares; la salud de las personas y la aparición de nuevos vectores; la infraestructura y las nuevas obras preparadas para eventos inciertos; el sector energético y la respuesta a un futuro aumento del consumo; el turismo, como vulnerable a las modificaciones, pero también como actor clave de responsabilidad en contacto con la biodiversidad local; y las ciudades y la planificación de la adaptación urbana como uno de los principales desafíos presentes”.

Cada una de estas áreas se integra en un Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático como política pública, no ambiental sino transversal de gobierno. Al momento, solo están aprobados el silvoagropecuario, la biodiversidad y la pesca y acuicultura, con vistas a continuar trabajando en las otras áreas y desarrollar un plan exclusivo para el sector ciudades.

Entre el cambio y la acción

Las aves y la mariposa, por un lado, el ciudadano en bicicleta, con su perro y las casas, por otro, no sólo eran parte creativa de la fachada de ingreso del Ministerio del Medio Ambiente, sino que también eran parte protagonista del paisaje al recorrer las calles de la ciudad. Allí, naturaleza y urbanismo parecen tener más elementos en común que diferencias, allí la necesidad de adaptación al cambio climático se hace imperante como elemento común. Pocos días después de regresar de Chile, la ciudad se declaraba nuevamente en condición de emergencia ambiental ante los elevados niveles de polución atmosférica.

¿Pero qué ocurre si nos distanciamos un poco de la Región Metropolitana con casi siete millones de habitantes? ¿Qué ocurre si observamos a la biodiversidad en todo su esplendor: fauna y flora? Diego Luna Quevedo, especialista en conservación de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras, lo explica ejemplificando con esos seres alados tan característicos de Chile, más vulnerables al fenómeno por ser de los animales que más migran en el reino animal: “hay tres impactos claros del cambio climático en la biodiversidad: las señales del aumento del nivel del mar, que afecta sus hábitats; los cambios de la temperatura de los océanos y su relación directa con la disponibilidad del alimento; y los cambios en los rangos de distribución de las aves y el ciclo de vida, que afectan sus tiempos”.

Ante ello, la red trabaja activamente en la construcción de un sistema hemisférico de sitios que son utilizados por las aves en toda su área de distribución, desde el Ártico hasta la Patagonia. Luna Quevedo es contundente respecto de la necesidad de actuar en pos de la fauna local: “se requieren acciones y respuestas hoy, no mañana. O encaramos ahora la situación o se acabarán las aves. Tú y yo podremos ver extintas a algunas especies que ya hoy se encuentran en alerta roja”.

Dicha acción involucra también al ciudadano común a partir del cuidado del hábitat de las aves, sus playas y humedales, y el involucramiento de comunidades con base en el conocimiento científico que hoy encuentra su esplendor en el uso de las redes sociales. Al respecto, el experto asegura: “trabajamos con la gente por medio de festivales con múltiples actividades para que comprendan que las aves son indicadores del estado de salud del ambiente en el que vivimos”.

Del mismo modo, Diego Alarcón, ingeniero forestal y responsable de la iniciativa Chile Bosque, describe el impacto del cambio climático en la fauna más preciada de los bosques locales: “la disminución de las precipitaciones afecta a especies de árboles ubicadas a orillas del estero, que tienen mayores necesidades de agua, y uno ya advierte el estado de sequedad en el que se encuentran”.

Al igual que con las aves playeras, el cambio climático afecta el ciclo fenológico de ciertas herbáceas que germinan antes de lo esperado y terminan secándose porque las precipitaciones no son suficientes durante la primavera, tal es el caso del roble. Frente a ello, el foco está puesto en atender las necesidades de escasez de agua de la gente; la flora queda en un segundo plano, con consecuencias drásticas para, por ejemplo, el árbol Ruil (Nothofagus alessandrii), ya en peligro de extinción.

Los esfuerzos se limitan a iniciativas como la de Chile Bosque, con excursiones y charlas informativas, o de las acciones propias del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas (SNASPE) por garantizar la conservación de áreas en peligro.

Como expresa Coffee, “la adaptación es también acerca de tomar decisiones en el largo plazo”. Implica la participación activa de los gobiernos con sus políticas, del sector corporativo como el gran conductor de la economía y propietario del dinero necesario, y de la sociedad civil en su accionar cotidiano. Implica el desarrollo de iniciativas como Adapt-Chile para, en palabras de sus responsables, Katherine Britt Indvik y Paola Vasconi, “vincular los conocimientos científicos con la toma de decisiones de los gobiernos locales, intercambiar experiencias de los municipios ante el cambio climático a partir de una red local, capacitar en comunicación de la temática pues suele haber mucha información macro y se requieren datos concretos locales y regionales para mejorar la adaptación”.

La vulnerabilidad y los pasos alcanzados por Chile son ejemplos para el resto de los países de la región, ambos sirven para evidenciar los riesgos a los cuales nos enfrentamos y las soluciones posibles de poner en práctica. En definitiva, todos queremos que nuestros nietos, nuestros hijos e, incluso, nuestros hermanos hoy puedan seguir disfrutando de ese mágico instante de vínculo con la naturaleza al cruzar la Cordillera por los aires.

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Este reporte periodístico forma parte de un grant otorgado por la Earth Journalism Network de Internews, de la cual LatinClima forma parte de su consejo de redes regionales.Tipo de copyright de la información: Uso con crédito de autor personal e institucionalMás Información:

http://www.latinclima.org/articulos/chile-la-vulnerabilidad-como-fortaleza-frente-al-cambio-climatico

Expertos dialogan sobre indicadores de adaptación al cambio climático

(27 de octubre de 2015) Adapt-Chile junto al Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS) realizaron el taller Marco metodológico para la generación de indicadores de impacto, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático, que es la primera actividad en el marco de la licitación “Definición de indicadores de cambio climático y del proceso de adaptación” convocada por la Subsecretaría de Medio Ambiente.

Participaron expertos de los Ministerios de Medio Ambiente y de Energía, CONAF, ONEMI, UNESCO, Fundación AVINA, USACH, Universidad de Chile, (CR)2, PUC, CEDEUS y SCX (Bolsa de Clima de Santiago)

En el taller, realizado en dependencias del Ministerio de Medio Ambiente, se discutió respecto a la definición del enfoque y construcción de los indicadores que serán insumos para la generación de nuevos instrumentos para el país, que permitan medir y evaluar los procesos de adaptación.

Definición de Indicadores de Cambio Climático y del Proceso de Adaptación

El proyecto presenta un marco de trabajo organizado según los problemas identificados a base de los lineamientos estratégicos de los nueve Planes Sectoriales de Cambio Climático, como también una metodología para proponer un sistema de indicadores con la finalidad de dar seguimiento a los efectos físicos del cambio climático en Chile, las dinámicas de vulnerabilidad, y los procesos de adaptación en el país y su efectividad. La aproximación metodológica propuesta para realizar el estudio sugiere la creación de indicadores básicos que puedan ser aplicados a nivel de cada región del país, dando así respuesta a la necesidad de medir acciones de adaptación a nivel regional y local en consideración de los planes nacionales y sectoriales de adaptación.

La metodología desarrollada responde a los objetivos específicos del proyecto, en cuanto utiliza procesos de recolección y sistematización de información con la finalidad de identificar metas, objetivos, y compromisos internacionales del país en materia de cambio climático con el fin de asociarles propuestas de indicadores que permitan darles seguimiento; conocer la experiencia de otros países y organismos en la generación y aplicación de indicadores de cambio climático y los procesos de adaptación, para evaluar su aplicación en Chile; y proponer un conjunto de indicadores deseables para dar seguimiento de los impactos físicos, la vulnerabilidad y los proceso de adaptación en Chile.

Al mismo tiempo, se utilizaron metodologías participativas como focus groups y talleres con expertos, como también la aplicación de una encuesta a expertos y autoridades con la finalidad de evaluar el procesos y la selección de indicadores.

Una vez seleccionados los indicadores finales, se generó una metodología para definir los indicadores a nivel de detalle metodológico, con sus fórmulas, frecuencia de actualización y organismos responsables. Posteriormente, se recopiló y sistematizó la información disponible para el cálculo de los indicadores propuestos (en los casos donde existía tal información), terminando con la elaboración de los indicadores factibles con la información recopilada y sistematizada.

Financia

Colaboran

Propuesta de un Marco Legal e Institucional para Abordar el Cambio Climático en Chile

Proyecto desarrollado por Adapt Chile junto con el Centro de Ciencia del Clima y Resiliencia (CR2) de la Universidad de Chile, con el apoyo de la Embajada Británica en Chile y el patrocinio del Ministerio de Medio Ambiente.

El objetivo de la propuesta fue abrir un espacio de diálogo sobre la necesidad y viabilidad de una ley de cambio climático para Chile, revisando legislación comparada y reflexionando sobre los insumos y contenidos básicos para un eventual ley de esta naturaleza en nuestro marco jurídico.

El proyecto se desarrolla en el contexto de las políticas y acciones que el país está diseñando e implementando en materia de cambio climático, como por ejemplo, la Contribución Nacional Tentativa (INDC) de Chile al futuro Acuerdo Climático; el Plan de Acción Nacional de Cambio Climático; entre otras, y considerando los desafíos actuales y futuros que este fenómeno presenta para el país.

Adapt Chile en Conferencia Adaptation Futures 2014

(12 al 16 de Mayo de 2014) Adapt Chile, participó de la Conferencia Internacional “Adaptation Futures 2014” realizada en la Ciudad de Fortaleza, Brasil.

El evento es co-organizado y convocado por el Centro de Ciencias de Sistemas de la Tierra del Instituto Nacional de Estudios Espaciales (CCCT – INPE) de Brasil y por el Programa de Investigación del PNUMA sobre el Cambio Climático de la Vulnerabilidad, Impactos y Adaptación (PROVIA).

La conferencia reunió a investigadores, responsables políticos y profesionales de los países desarrollados y en desarrollo para compartir ideas sobre los retos y oportunidades que la adaptación presenta, y para compartir estrategias que conecten la comunidad internacional con la escala local de decisión.

Este evento se enmarca en el éxito de la pionera conferencia sobre la anterior Adaptation Futures , co-organizado por Fondo de Australia Nacional de Adaptación al Cambio Climático e Investigación y el CSIRO Adaptación Climática en Australia en 2010, y la Conferencia Internacional sobre la adaptación al clima en Arizona en 2012.

Enlace a la página del evento.

Análisis de Vulnerabilidad ante el Cambio Climático, Municipalidad de Santiago

El proyecto tuvo dos grandes objetivos:

  1. Instaurar capacidades a nivel municipal para hacer frente a los desafíos presentados por el cambio climático y para aprovechar las oportunidades que se presentan.
  2. Integrar la adaptación al cambio climático a la planificación territorial y estratégica del municipio.

Financia