Mujeres y revoluciones

¿Qué tiene que suceder para que se produzcan cambios sociales profundos? ¿Qué hace que ciertas demandas colectivas se conviertan  en acciones transformadoras de las sociedades? ¿Qué tiene que suceder YA para generar el cambio profundo que necesitamos para frenar el cambio climático?

Estas preguntas emergen en mi cabeza de tiempo en tiempo, especialmente cuando vemos el poco resultado que han tenido las medidas implementadas para detener la carrera hacia despeñadero ambiental. Y no es que no se esté haciendo nada: las evidencias son suficientes, la ciencia avanza generando información y propuestas, los políticos conversan, la comunidad internacional sigue permanentemente los temas, los estados promueven medidas, muchas empresas hacen ajustes, y muchos ciudadanos conscientes del problema intentamos tener algún impacto… y a pesar de todo, no es suficiente y  en el fondo nada cambia realmente.

Se postula que las mujeres fueron las promotoras del cambio más fundamental que ha vivido la humanidad: el descubrimiento de la agricultura durante el neolítico. Fue gracias a ella que nos asentamos, empezamos a convivir en grupos humanos numerosos, pudimos generar excedentes que estratificaron nuestras comunidades, entre otros, dando inicio a cambios que generaron las sociedades tal cual las conocemos hoy… Desde esta primera gran revolución, en casi todos los cambios sociales relevantes las mujeres han jugado un rol fundamental, no siempre visibilizado por el hecho de estar tradicionalmente relegadas al espacio doméstico. Como ejemplos frecuentemente citados, se habla del rol que tuvieron en la revolución francesa, la revolución bolchevique o durante movimientos como la primavera árabe, por nombrar sólo algunos. Al repasar estos capítulos de la historia vemos que es cuando la mujer sale a la calle, genera demandas y participa liderando de igual a igual con los hombres, donde se forjan transformaciones reales y profundas del status quo.

Pero, ¿qué tiene que suceder para que las mujeres decidan acelerar una revolución climática? Pienso que el ver afectada nuestra cotidianeidad, los derechos que hemos difícilmente ganando, el bienestar de nuestras familias o visualizar inminentes peligros para el futuro de nuestros hijos y nietos son gatilladores fundamentales, y que se han ido profundizando y expandiendo con fuerza en cada rincón del planeta. Ya no son sólo producto de catástrofes climáticas puntuales que afectan a algunos desafortunados, sino que son el resultado de amenazas que invaden nuestro día a día y transforman nuestra cotidianeidad.

A pesar de la inmensa prosperidad y beneficios para la igualdad de hombres y mujeres que el siglo XX llevó a casi todos los rincones del planeta, nos sentimos hoy al borde de un abismo. Vemos que de nada servirán todos estos cambios si no los podemos sostener en el tiempo y, sobre todo, si son sólo para algunos pocos. Las grandes marchas de mujeres y de jóvenes por el clima que se han dado en los últimos días alrededor del mundo muestran que son las generaciones más jóvenes guiadas por fuerzas femeninas (con Greta Thunberg y Alexandria Ocasio-Cortez como exponentes fundamentales), quienes han recogido esta posta, buscando acelerar transformaciones profundas para generar los cambios radicales que necesitamos para frenar el deterioro del planeta.

Pía Hevia
Sub Directora
Adapt Chile

El cambio parte desde lo local

Lee la columna de opinión y editorial de nuestro Director Nacional, Jordan Harris, que en esta oportunidad apareció en el nuevo medio “País Circular”.

A veces un golpe de realidad es el mejor remedio para la consciencia. Desde la Cumbre de Gobiernos Locales frente al Cambio Climático en la isla de Rapa Nui, los alcaldes y alcaldesas de la Red Chilena de Municipios ante el Cambio Climático se enfrentaron a la realidad en uno de los lugares más aislados del mundo; o como dirían en Rapa Nui, la isla más isla del mundo.

Leer editorial completa.

Ley Marco de Cambio Climático: que lo urgente no le quite tiempo a lo importante

El anuncio del Presidente Sebastián Piñera sobre que el Estado por fin impulsará la formulación de una Ley Marco de Cambio Climático ha generado gran expectación y representa una tremenda oportunidad para que Chile avance hacia un sistema legal, normativo e institucional, que dé forma a la gobernanza climática. Sabemos la importancia de contar con un marco legal en un país centralista y legalista como lo es Chile, donde es difícil lograr la implementación sistemática de acciones para la reducción de la vulnerabilidad ante los impactos del cambio climático sin el apoyo de una ley que otorgue los instrumentos regulatorios, facultades institucionales, financiamiento y las directrices necesarias para lograr cohesión entre los sectores y escalas de la institucionalidad pública.

Por lo mismo, es de suma importancia que el proceso para la formulación de la ley tome el peso de lo que está en juego: marcar la base según la que todos debemos trabajar para asegurar que Chile podrá efectivamente blindarse contra los efectos del cambio climático y desmarcar el crecimiento económico de la emisión de gases de efecto invernadero. Con una ley tan vital para la futura capacidad de desarrollo del país, no se puede arriesgar su calidad y sus alcances para cumplir con plazos auto-impuestos para su presentación ante el Congreso. Es fundamental que el proceso participativo sea realmente inclusivo, que recoja las visiones de todos los sectores y territorios y que los insumos recogidos se vean reflejados en una Ley que permita fortalecer y definir los roles y responsabilidades imprescindibles que cada actor tiene.

Desde Adapt Chile, instamos especialmente que la Ley incluya modificaciones a la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades (LOCM), la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (OGUC), el Código de Aguas, entre tantos otros instrumentos, que otorguen mayores facultades y autonomía a las municipalidades y gobiernos sub-nacionales para planificar y desarrollar sus territorios. Asimismo, que se genere una serie de incentivos, pero también de normativas y regulaciones que guíen el actuar de los actores privados hacia una economía climática que sume esfuerzos para la adaptación del país a la realidad del cambio climático. El Estado no puede retroceder antes los desafíos climáticos y debe tomar un papel de liderazgo en la transición hacia la resiliencia y la nueva economía climática.

Finalmente, es imprescindible que la Ley fije metas y objetivos para el país que estén a la altura de la urgencia de la situación. Los principios establecidos por el Acuerdo de París, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Nueva Agenda Urbana y el Marco de Sendai, deben estar reflejados en el espíritu de la Ley. Las Contribuciones Nacionalmente Determinadas de Chile deben aumentar el nivel de su compromiso y ambición, tanto en mitigación pero especialmente en cuanto a la adaptación, y convertirse en objetivos legalmente vinculantes. Chile puede y debe ser más, y hacer más… sólo a través de la inclusión de todas y todos y la comprensión de la magnitud del problema, podrá la Ley Marco de Cambio Climático impulsar la transición que nos lleve a un futuro esplendor.

COP 23: Un decálogo para entender los avances, alcances y desafíos más relevantes de las negociaciones de cambio climático

La COP 23 ha proporcionado una instancia de progreso en ciertos aspectos, mientras que en otros los avances de las negociaciones se han visto estancados, dejando varias preguntas abiertas que se esperan resolver durante el 2018.

Por un lado, el hecho que las conversaciones fueron presididas por Fiji, el centro del escenario de esta COP (Conference of the Parties por sus siglas en inglés) se centró en los desafíos que enfrentan los países afectados por el cambio climático. Pero después de un año de crecientes pérdidas por eventos climáticos extremos en todo el mundo, hubo un progreso limitado en relación a dos preocupaciones centrales para las naciones pobres: financiamiento para la acción climática y ayuda con las crecientes pérdidas. Así mismo, los negociadores aún no saben con certeza cómo los países más ricos movilizarán los $ 100 mil millones prometidos al año para 2020 para ayudar a las naciones más pobres a desarrollarse de forma limpia y resiliente ante el cambio climático. Tampoco se consideraron tipos de impuestos innovadores u otras formas de ayudar a los países pobres a pagar las crecientes pérdidas por desastres climáticos, ofreciendo en su lugar opciones de seguros (punto 6 de este decálogo).

Parte de esta discusión tiene relación con el artículo 9.5 del Acuerdo de París, el cual solicita una mejora en la previsibilidad de los flujos financieros a los países en desarrollo, proporcionando información para ayudarlos a desarrollar sus planes climáticos. Sin embargo, no hubo espacio formal en la agenda de la COP23 para discutir cómo desarrollar las pautas para ello, principalmente dada la reticencia de los países desarrollados. Al final, los negociadores decidieron dar tiempo adicional para discutir este tema en las reuniones inter-sesionales (mayo 2018) antes de la COP24 en diciembre 2018.

Por otro lado,  si bien aún queda trabajo por hacer, la COP23 avanzó significativamente hacia los lineamientos de implementación para el Acuerdo de París, lo que hará que el acuerdo sea operativo. Esto es crucial para ayudar a los gobiernos a planificar sus economías y dar confianza a los inversionistas y las empresas de que la economía baja en carbono llegó para quedarse. Los países necesitarán finalizar las pautas de implementación en la COP24 en Polonia el próximo año. El texto final de la COP23 reconoce que se puede necesitar una sesión de negociación adicional en 2018 entre el período intersesional de mayo y la COP24 en diciembre para garantizar que el libro de reglas de París finalice a tiempo. Esto se decidirá durante la reunión intersesional programada para mayo, aunque los primeros borradores del texto sugerían que “agosto / septiembre de 2018” era el momento preferido para dicha sesión adicional.

10 puntos de progreso

Por parte de los progresos más claros, los negociadores también optaron por dar a las mujeres, los pueblos indígenas, los gobiernos subnacionales y los agricultores un papel más importante en los esfuerzos para luchar contra el cambio climático.

Acciones de gobiernos locales y sub-nacionales

  1. Compromiso de Bonn-Fiji: Líderes locales y regionales se reunieron para adoptar oficialmente el Compromiso de Bonn-Fiji con los líderes locales y regionales para que el Acuerdo de París llegue a todos los niveles. Este acuerdo es un compromiso que busca promover cambios importantes en el desarrollo global. El Compromiso de Bonn-Fiji destaca la promesa de aumentar la ambición colectiva para la acción climática por parte de los gobiernos sub-nacionales.

– “WE ARE STILL IN”: Diferentes grupos de ciudadanos de EEUU insistieron en que “todavía estamos adentro” en el Acuerdo de París, a pesar de la decisión de su presidente de irse. Esto ilustra muy bien el cambio fundamental que representa el Acuerdo de París, es decir, que todos y cada uno de los grupos, y de hecho los ciudadanos individuales del mundo, ahora tienen la capacidad de implementar lo acordado. Ya no necesitamos que los gobiernos tomen la iniciativa y sometan todo a interminables negociaciones.

Este nuevo espíritu ahora está incorporado en el resultado de la COP23 para permitir a Fiji con Polonia, como anfitrión de la COP24 el próximo año, iniciar un “Diálogo de Talanoa” durante el próximo año para traer puntos de vista y perspectivas de todas partes del mundo y de todos sectores de la sociedad para que los resultados de la COP24 en Katowice estén informados por quienes ponen en práctica el Acuerdo de París.

2. El Diálogo de Talanoa: La Presidencia Fiji anunció un proceso inclusivo y participativo que permite a los países, así como a los actores no estatales, compartir historias y mostrar mejores prácticas para aumentar la ambición con urgencia en las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC), incluida la acción pre-2020. En última instancia, esto permitirá que los países se acerquen colectivamente al objetivo más ambicioso del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura global en 1,5 grados centígrados.

Los países acordaron hace dos años en París que debería haber un momento aislado en 2018 para “hacer un balance” de cómo estaba progresando la acción climática. Esta información se utilizará para informar la próxima ronda de NDC, que se realizará en 2020. Esta forma de reconocer la “ambición mejorada” -un término que se escucha mucho en las COP- se consideró como un importante precursor para aumentar la ambición en un ciclo incremental de cinco años. Originalmente llamado el “diálogo de facilitación”, el nombre de este proceso fue cambiado a “diálogo de Talanoa” este año bajo la presidencia de la COP de Fiji. Esto debía reflejar un enfoque tradicional de los debates utilizados en Fiyi para un proceso “inclusivo, participativo y transparente”. El “enfoque” final del diálogo de Talanoa se incluyó como un anexo de cuatro páginas a la decisión de resultado principal de la COP23.

El diálogo se estructurará en torno a tres preguntas: “¿Dónde estamos? ¿A dónde queremos ir? ¿Cómo llegamos allí? “, pero también incluye nuevos detalles, como la decisión de aceptar aportes de cualquier tipo de actor, a través de una plataforma en línea para recibir aportaciones y un nuevo énfasis en los esfuerzos que se realizan previo al 2020.

3. Oficialización de la Plataforma de Comunidades Locales y Pueblos Indígenas: Esta plataforma proporcionará medios directos e integrales para dar una mayor voz a los pueblos indígenas en las negociaciones climáticas y les permitirá compartir sus conocimientos tradicionales y mejores prácticas para reducir emisiones, adaptarse al cambio climático y construir resiliencia. Los pueblos indígenas y las comunidades locales podrán intercambiar lecciones aprendidas y compartir sus perspectivas sobre la reducción de emisiones, la adaptación y la construcción de Resiliencia. La plataforma abrirá nuevos caminos al brindar a los pueblos indígenas y las comunidades locales un papel activo en la configuración de la acción climática, incluido un papel destacado en el primer diálogo abierto de múltiples partes interesadas.

4. Finalización del Plan de Acción de Género: Los países finalizaron el primer Plan de Acción de Género, que apunta a aumentar la participación de las mujeres en todos los procesos de la CMNUCC. También busca aumentar la conciencia y el apoyo para el desarrollo y la implementación efectiva de una política climática sensible al género en todos los niveles del gobierno. Es significativo que esta reunión reconoció por primera vez el papel crucial que las mujeres y las niñas en la conducción de soluciones para hacer frente al cambio climático.

COP 23: Una agenda para la adaptación

5. Lanzamiento de la Alianza Ocean Pathway: la Presidencia Fiji lanzó la Alianza Ocean Pathway para alentar el proceso de negociaciones sobre el clima para abordar la relación entre el cambio climático y el océano. En el verdadero espíritu de la Gran Coalición, la asociación también consolidará el trabajo existente para crear un esfuerzo coordinado entre los gobiernos a todos los niveles, las alianzas y coaliciones oceánicas existentes, la sociedad civil y el sector privado para crear un vínculo más fuerte entre acción climática y un océano saludable. La asociación estará copresidida por Fiji y Suecia, que unirán sus fuerzas nuevamente después de liderar la Conferencia inaugural de Océanos de las Naciones Unidas en julio.

6. Lanzamiento de InsuRelience Global Partnership: el Ministerio Federal Alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) contribuyó con 110 millones de euros (US $ 125 millones) para lanzar InsuResilience Global Partnership para Clima y Riesgo de Desastre, para ofrecer seguros asequibles y otra protección financiera a millones de personas vulnerables en todo el mundo. La contribución de BMZ sigue un compromiso de $ 39 millones realizado por el Gobierno del Reino Unido en julio.

7. Lanzamiento de la Cámara de Compensación de Fiji para transferencia de riesgos: este nuevo recurso en línea ayudará a conectar a los países vulnerables con la mejor información disponible sobre seguros y soluciones asequibles, adaptados a sus circunstancias únicas, que les permitirán prepararse mejor para los riesgos planteados por el cambio climático .

8. Histórico avance en la agricultura: los países llegaron a un acuerdo histórico sobre agricultura que ayudará a los países a desarrollar e implementar nuevas estrategias de adaptación y mitigación dentro del sector, tanto para reducir las emisiones como para desarrollar la resiliencia a los efectos del cambio climático. Una fuerte componente sobre seguridad alimentaria y aspectos sociales y económicos marcaron un aspecto innovador en las conversaciones y acuerdos en esta materia. Esto fue histórico porque fue la primera vez en la historia de las negociaciones sobre el clima que los países llegaron a un acuerdo sobre la agricultura.

9. Fondo de Adaptación: El Fondo de Adaptación se renovó con un total de US $ 93,3 millones, superando el objetivo de financiamiento de este año en US $ 13 millones. El Fondo de Adaptación tiene un historial de proporcionar recursos valiosos a las comunidades en países en desarrollo para proyectos que ayudan a mejorar la resiliencia a los efectos del cambio climático. Los proyectos pueden solicitar financiación a la Junta del Fondo de Adaptación, que revisa las solicitudes a través de un proceso transparente. Los países también dieron el importante paso siguiente para garantizar que el Fondo de Adaptación sirva al Acuerdo de París.

10. Iniciativa de Salud para los Vulnerables: La Organización Mundial de la Salud, en colaboración con la CMNUCC y la Presidencia Fiji de la COP23 lanzó una iniciativa especial para proteger a las personas que viven en los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo ante los impactos del cambio climático en la salud. Su objetivo para 2030 es triplicar los niveles de apoyo financiero internacional para el clima y la salud en los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo.

Redactado por Cristóbal Reveco, Fundador y Director Internacional Adapt-Chile sobre la base de información disponible en distintos medios periodísticos, reportes facilitados por ONGs, fuentes oficiales de Naciones Unidas y entrevistas y conversaciones con expertos y participantes de la conferencia. Fuentes: IISD Bulletin, Carbon Tracker, Libélula, CAN International, BBC, ICLEI, German Development Institute, WWF, Oxfam International, Red Cross – Red Crescent, ONG Salud sin Daño, UNFCCC, Deutsche Welle.

El cambio climático viene a exacerbar tensiones que ya existen en el territorio local

En el marco de los European development days #EDD2017 realizados en Bruselas, el director internacional de Adapt Chile, Cristóbal Reveco, fue entrevistado en radio Latitud 0 de esa ciudad acerca de las academias de cambio climático que realiza nuestra organización en distintos municipios a nivel latinoamericano, actividades financiadas por el programa Euroclima.

Respecto del interés que causaron los simuladores de planificación territorial (juegos de mesa) que forman parte de la metodología de las Academias de Cambio Climático durante el desarrollo de  los European development days #EDD2017 en Bruselas, el director internacional de Adapt-Chile, destacó la importancia que estos tienen ya que sirven para entender de que forma se relacionan los distintos elementos dentro del sistema territorial como la gestión del agua, de las zonas urbanas, la relación con las empresas, y esto permite entre otros, educar a los y las tomadores (as) de decisión y  establecer un diagnóstico para hacer frente al cambio climático a través de iniciativas, programas o proyectos.

Consultado respecto de su experiencia en la formación de funcionarios latinoamericanos a nivel municipal para hacer frente al cambio climático, Reveco señaló:

“A nivel municipal hay bastante desconocimiento en entender el cambio climático como fenómeno (…) esto implica tener una comprensión profunda del tema para hacer las vinculaciones con el desarrollo. Cuando se habla de variabilidad de los patrones de lluvia o de temperatura, ¿de qué forma eso afecta la continuidad de los servicios municipales?, ¿cómo una inundación puede comprometer el capital político de un alcalde, los presupuestos de ciertos proyectos o la estabilidad de un sistema territorial?

 Son todos estos elementos que necesitamos integrar para entender que el cambio climático viene a exacerbar tensiones que ya existen en el territorio, y esa mirada no está presente en el ADN de los municipios de Latinoamérica porque viven bajo la presión de la contingencia, con presupuestos limitados (…) Lo que buscamos es entregarles las herramientas para poder tomar decisiones más informadas”.

Escucha el audio completo a partir del minuto 05:30. aquí

Trabajo en Red, Asociatividad y Fidelidad a los Compromisos

Muchas veces la agenda noticiosa del país se encuentra disociada de los problemas reales que afectan a los ciudadanos, y otras tantas, en vista de la “explosión” de un tema en particular, producto del poder ejercido para contener el flujo normal de un problema sin resolver, los “conflictos” de Chile se resuelven, finalmente, en la calle o en los medios de comunicación.

Nuestra organización se hace cargo de un tema de urgencia planetaria, que muchas veces pasa desapercibido o “ignorado” por los medios formales. Más allá de pronósticos fatalistas para la vida humana en el planeta tierra, se hace necesario abocar los esfuerzos a que las personas comunes y corrientes comprendan por qué es necesario hacer frente hoy al cambio climático, y en este sentido, los medios de comunicación poseen un rol esencial al masificar la información. Para esta concienciación y socialización de la temática Cambio Climático existen diversos niveles: Científico-experto; Gobernanza política; y sociedad civil. Adapt- Chile y la Red Chilena de Municipios ante el Cambio Climático trabajan para promover respuestas a nivel de los gobiernos locales, pues cree firmemente que son los administradores de los territorios los que deben entregar los lineamientos a la población y resguardar su seguridad en cuanto a los potenciales desastres naturales que pueda sufrir productos de las variaciones climáticas extremas que se derivan del aumento de las temperaturas a nivel global.

En el marco de esta visión el pasado 28 de julio, se realizó la Reunión Técnica de la Red Chilena de Municipios ante el Cambio Climático, con el objetivo de coordinar el trabajo en red, promover la asociatividad y recordar los compromisos previamente adquiridos con el grupo. Asimismo, en la oportunidad, se llevó a cabo un espacio de trabajo para realizar observaciones al Plan de Acción Nacional de Cambio Climático 2017-2022, y de esta forma incidir en la política nacional que afecta, finalmente, a los territorios. La actividad contó con la participación de los encargados técnicos de los municipios Calera de Tango, Quellón, Chillán Viejo, Santiago, Recoleta, Independencia, Providencia, Colina, Lampa, Quilicura, Gorbea, La Pintana y La Florida.

La discusión se centró en la necesidad de compartir las experiencias, buenas prácticas y obstáculos que tienen los municipios en materia de cambio climático, a fin de incentivar la asociatividad entre éstos y generar sinergias positivas en esta materia, con miras de dar visibilidad a la temática y realizar más acciones que vayan en apoyo de mejorar la calidad de vida de los habitantes de los territorios, quienes son los que les dan vida y sentido a éstos.  Para reforzar este trabajo se presentó el sitio web de la Red Chilena de Municipios ante el Cambio Climático (http://www.redmunicc.cl) y la Red de Comunicadores de Cambio Climático, último proyecto del cual participarán encargados de comunicación del municipio quiénes diseñarán un Plan Estratégico Municipal para Comunica el Cambio Climático, y que finalizará con la presentación de cápsulas audiovisuales en la COP22.

El compromiso de los municipios se vio reflejado, a través del trabajo de los técnicos encargados de medio ambiente y comunicación, para darle continuidad al trabajo en Cambio Climático más allá del que presida la figura de máxima autoridad en el municipio, pues toda la red ha avanzado en comprender que la emergencia de tomar acción frente al cambio climático, deja corta cualquier carrera para alcanzar un sillón alcaldicio.

La agenda de trabajo de la Red Chilena de Municipios ante el Cambio Climático sigue avanzando para poder expandir su visión a otros municipios del país, promoviendo un espíritu de asociatividad más allá del color político de cada uno, fiel a su compromiso de respeto por el medio ambiente y para poder estar, más allá del “golpe noticiosos” de los medios de comunicación, tomar un lugar permanente en la política, planificación y gestión del país.

Plan de Acción Nacional de Cambio Climático 2017-2022: De Luces y Sombras

Santiago, 30 de Junio de 2016

El Plan de Acción Nacional de Cambio Climático (PANCC) 2017-2022 del Ministerio de Medio Ambiente surge como un nuevo intento para abordar la problemática del cambio climático desde un marco general a nivel nacional. Su antecesor fue el Plan de Acción Nacional de Cambio Climático 2008-2012, con el cual se dieron los primeros pasos para afrontar de forma coordinada desde el Estado la temática al establecer en un solo instrumento de política pública la hoja de ruta que marcó durante 4 años las acciones nacionales y medidas para responder a los compromisos que el país ha adquirido a nivel internacional.

El PANCC 2017-2022 se encuentra actualmente en un proceso de consulta pública, iniciada el pasado 18 de abril y que se extenderá hasta el 4 de agosto de 2016, proceso en el cual organizaciones, académicos, entidades de gobiernos, asociaciones empresariales y/o cualquier persona puede realizar observaciones (http://portal.mma.gob.cl/plan-de-accion-nacional-de-cambio-climatico-2017-2022-pancc-ii/) respecto a cómo debería abordarse el fenómeno climático en Chile.

La nueva propuesta del gobierno pretende dar respuesta a la evaluación y mejora del plan anterior y se ha planteado como un conjunto de actividades previstas para avanzar en todos los ejes de la Contribución Nacional (INDC) de Chile -presentada a la Secretaría de la Convención previo a la COP21-, con acciones que tiendan a la preparación de la implementación de dicha contribución a partir de 2020. Además, según señala el Ministerio de Medio Ambiente, este Plan será el instrumento de política pública que dará coherencia a las iniciativas que se generen en los diversos sectores y niveles de gobierno, incorporando la perspectiva nacional y local, promoviendo una economía baja en carbono y generando‐fortaleciendo la resiliencia a nivel local y nacional, permitiendo avanzar a nivel país en términos de calidad de vida.

Un tema relevante de este nuevo Plan dice relación con el fortalecimiento de la estructura institucional a cargo del cambio climático en el país, específicamente, el plan en su línea LA19 propone “elaborar un proyecto de Ley, que por una parte recoja el compromiso explicitado en el Programa de Gobierno y por otra, que permita contar con un marco permanente de funcionamiento institucional y transversal que aborde la temática del cambio climático, permitiendo la organización de las acciones relacionadas y la coordinación y asignación de responsabilidades específicas a los distintos actores del sector público, academia, sociedad civil y sector privado. Además, la elaboración de este proyecto de Ley permitirá velar por la implementación de los acuerdos internacionales en materia de cambio climático y otros que en esta materia alcance el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad; asegurar la implementación efectiva de los distintos planes nacionales de cambio climático en la estructura gubernamental sectorial y territorial; identificar capacidades institucionales para enfrentar el cambio climático en instrumentos normativos o de gestión de todos los Ministerios y servicios públicos que ejercen distintas acciones en esta temática; garantizar la incorporación de la variable climática en instrumentos de gestión existentes; crear nuevos instrumentos propios y sectoriales con “alcance climático”, que puedan ser coordinados y ejecutados por esta nueva institucionalidad; generar instrumentos que aseguren financiamiento para la ejecución de las medidas de la nueva institucionalidad; administrar el fondo nacional para el cambio climático; fomentar la educación sobre cambio climático a todo nivel y el desarrollo y transferencia de tecnologías, que permitan generar incentivos para que la investigación y desarrollo sectorial que realizan otras instituciones, les permita generar en el ámbito de sus competencias investigación en materias de adaptación y mitigación en el país”.

En esta línea destaca el trabajo elaborado en conjunto por el CR2 de la Universidad de Chile y Adapt Chile bajo el proyecto “Propuesta de un marco legal e institucional para abordar el Cambio Climático en Chile”, que promovió entre otras cosas la creación de la Bancada Climática en el Parlamento y cuyos resultados y propuestas están disponibles en las webs de ambas instituciones, como un punto de partida para el necesario y amplio diálogo que debiera generarse en torno a la elaboración de una Ley de Cambio Climático en Chile.

Más allá de las luces y sombras que pueda tener esta nueva propuesta ante el cambio climático, todo queda en el papel si no se garantiza su financiamiento en el tiempo. Un paso concreto en tal sentido es la introducción de una glosa presupuestaria de Cambio Climático a partir de la Ley de Presupuesto 2017. Esto realmente dará fuerza al nuevo PANCC que se está proponiendo y que permitirá seguir avanzando en generar acciones concretas, eficaces, y eficientes en los territorios para poder reducir la vulnerabilidad, adaptarnos a los nuevos escenarios cambiantes del clima y contribuir a la tarea global de reducir las emisiones de CO2 y frenar el alza de la temperatura media del planeta por debajo de los 2°C y más para evitar una catástrofe global sin precedentes.

Institucionalidad para el Cambio Climático en Chile

27 de Mayo de 2016

Institucionalidad para el Cambio Climático en Chile

El 21 de mayo la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, anuncio la creación de una Agencia Nacional para la Sustentabilidad y el Cambio Climático/Comité CORFO, dejando de manifiesto la importancia que ha tomado en la agenda pública nacional la temática del cambio climático y la necesidad de avanzar a la brevedad en un marco legal e institucional para dar respuesta a esta problemática global, que tiene impactos socioeconómicos, ambientales y culturales en el territorio nacional.

El anuncio, se centró en la creación de una Agencia, que pueda “internalizar en Chile los compromisos internacionales de nuestro país frente al cambio climático y los planes de acción nacionales en esta materia, mediante alianzas público-privadas; que permita, además, dar cumplimiento a las recomendaciones de la OCDE respecto a la necesidad de contar con una institución climática en Chile.”.

Es claro que esta nueva institución creada por el Estado permitirá subir al carro del desafío del cambio climático al sector privado de Chile, sobre todo, a la mediana y pequeña industria que requerirá de un apoyo/incentivos para avanzar en el necesario cambio y adecuación tecnológica que requieren sus procesos. Sin embargo, dada la estructura de los Comités CORFO, vemos difícil que esta Agencia/Comité CORFO pueda hacerse cargo de todas las políticas estatales que deben impulsarse y coordinarse para que Chile se haga cargo de los desafíos que el cambio climático le plantea, sobre todo en materia de adaptación.

Esta conclusión se desprende, además, del trabajo que durante más de un año han venido desarrollado conjuntamente Adapt-Chile y el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) de la Universidad de Chile, bajo el proyecto “Propuesta de marco legal e institucional para abordar el cambio climático en Chile”, y en donde se propone la necesidad de avanzar en un nuevo modelo institucional para abordar el cambio climático, que debiese estar regido, entre otros, por los siguientes principios: nivel jerárquico superior carácter transversal; fortalecimiento de los gobiernos locales; carácter participativo; decisión basada en la ciencia; monitoreo y rendición de cuentas. Varios de los cuales no cumplen la Agencia/Comité CORFO.

La Agencia/Comité CORFO permitirá sobre todo que el mundo privado, más allá de los convencidos, empiece a planificar sus inversiones, procesos productivos, etc., teniendo presente la variable de cambio climático, pero el reto es aún mayor y requiere pensar un Chile distinto, desde el territorio y de las personas que lo habitan.

La Emergencia de los Territorios

Editorial Abril 2016

Santiago, 9 de Mayo de 2016

Este 2016 ha quedado de manifiesto la necesidad de la puesta en valor de los territorios, a través de las diferentes crisis/oportunidad que se han desarrollado en nuestro país, tanto a nivel ambiental y económico, como social. Temas como la descentralización en la toma de decisiones, la incorporación de las voces ciudadanas en el ordenamiento y gestión de los territorios, la necesidad de hacer vinculante los procesos de participación, para la incorporación de las diversas realidades de país a un modelo de desarrollo más sustentable, se hacen prioritarios para abordar en la agenda política, tanto a nivel nacional como municipal.

En este marco, Adapt-Chile junto a la División de Desarrollo Sustentable del Ministerio de Energía pretenden dar respuesta a las demandas de los territorios en materia de participación vinculante en el ámbito de la generación, producción, distribución y consumo de la energía. A partir del programa Comuna Energética, desarrollado por el ministerio, el cual tiene como objetivo apoyar a las comunas del país, en la realización de planes y acciones interdisciplinarias para la gestión energética de éstas, determinando una Estrategia Energética Local (EEL), buscan generar buenas prácticas en el registro de la opinión de las bases en esta materia, y de esta forma empoderar a los habitantes de los territorios.

 Para realizar esta tarea, surge la Estrategia Energética Local como una herramienta de carácter voluntaria para los municipios, y cuya finalidad es el análisis del escenario energético y estimar el potencial de energía de la comuna, con miras a proponer una generación descentralizada y la utilización de recursos energéticos locales para mejorar la calidad de vida de sus vecinos, involucrándolos en un proceso participativo.

Por medio de las estrategias se generarán espacios de diálogo con la comunidad local para indagar acerca del uso y consumo de la energía. Este proceso, también está orientado a generar una colaboración activa de los distintos actores locales para que se desarrollen en conjunto hábitos sustentables en el consumo y generación de la energía. Por otra parte, esta herramienta de gestión busca promover nuevos modelos de negocio que fomentan el rol de los actores locales en la generación energética, y que buscan generar mayor competitividad y eficiencia en el mercado, generando modelos colaborativos basados en mayor información, mayor transparencia y mayor asociatividad entre los diversos actores.

Género y políticas climáticas, tarea pendiente

Columna de Opinión de Paola Vasconi, Encargada de Asuntos Políticos de Adapt Chile publicada el 12 de marzo en El Mostrador con motivo del día internacional de la Mujer Trabajadora.

Las políticas climáticas en el Mundo han avanzado y se han desarrollado principalmente en el contexto y con el impulso de las negociaciones internacionales de Cambio Climático bajo el marco de la Convención de Naciones Unidas, proceso donde a pesar delos avances, el asunto de género sigue siendo una tarea con muchos desafíos pendientes.

Reflejo de ello, es el Acuerdo de París adoptado en la COP21 de 2015, donde más de 190 naciones reconocieron los riesgos que el cambio climático le impone a la humanidad y el planeta, la necesidad de que la industria de los combustibles fósiles llegue a su fin, y el umbral de 1,5 grados centígrados en el calentamiento global del planeta como el objetivo a perseguir para evitar una catástrofe climática son precedentes en la historia de la humanidad. Sin embargo, los compromisos para abordar las preocupaciones de las personas más vulnerables, incluidas las mujeres, son insuficientes.

Es cierto que en el pasado los asuntos de género solo se mencionaban en el preámbulo de los textos y acuerdos de las negociaciones. En esta ocasión, en cambio, la inclusión del lenguaje de igualdad de género se da en el texto principal del Acuerdo de París -en las secciones sobre adaptación y generación de capacidades-, lo que claramente constituye un avance. Pero todavía está pendiente la inclusión de la igualdad de género en varios temas claves como mitigación, financiamiento y transferencia de tecnología, entre otras.

 TODAVÍA HAY MUCHOS PAÍSES EN EL MUNDO DONDE LAS MUJERES ESTÁN EXCLUIDAS DE LOS CÍRCULOS DE TOMA DE DECISIONES Y, A MENUDO, CARECEN DE ACCESO Y CONTROL DE LOS RECURSOS NATURALES, LO QUE LIMITA SU CAPACIDAD PARA ADAPTARSE A UN CLIMA CAMBIANTE.

En relación a las Contribuciones Nacionales (INDCs), cabe destacar que, al 18 de noviembre de 2015, 55 INDC (39%) incluyen referencias voluntarias al género. Adicionalmente, el preámbulo del Acuerdo, al instar a las partes a “[…] respetar, promover y tomar en consideración sus respectivas obligaciones en materia de derechos humanos […] igualdad de género, empoderamiento de las mujeres y equidad intergeneracional”, al menos las alentará a considerar abordar dichos temas en las INDC que aún no toman en cuenta el género (que representan un 80-90% de las emisiones mundiales de GEI) cuando las revisen previo a la entrada en vigencia del Acuerdo en el año 2020.

Todavía hay muchos países en el mundo donde las mujeres están excluidas de los círculos de toma de decisiones y, a menudo, carecen de acceso y control de los recursos naturales, lo que limita su capacidad para adaptarse a un clima cambiante. Esta es la preocupación fundamental para aquellos que defendemos una mayor participación de las mujeres en la toma de decisiones y en la movilización, junto con una mayor integración a medida que los planes de acción se revisen y se desarrollen para animar a la ejecución del Acuerdo de París en cada país.

El Día Internacional de la Mujer en 2016 se conmemora bajo el lema “Planeta 50-50 para 2030: intensificar la labor en pro de la igualdad de género”. En este contexto, es relevante desarrollar un acuerdo que esté basado en derechos humanos y reconozca formalmente la importancia de la equidad de género para promover una mejor integración de este tema en la formulación de políticas de cambio climático de cada nación. Es muy relevante que sean reconocidos los distintos roles que asumen tanto hombres como mujeres, sus experiencias y sus contribuciones a la adaptación y mitigación al cambio climático.