El Manejo del Riesgo bajo el lente del Cambio Climático: Un Creciente Dilema para la Acción Local

Los desastres socio-naturales han sido desde siempre factores limitantes del desarrollo local. En el contexto del cambio climático, debido a los cambios en las temperaturas, las precipitaciones, aumento en el nivel del mar y el aumento de la frecuencia y magnitud de los eventos climáticos extremos, se han exacerbado los niveles de amenaza y riesgo de desastres en todo el mundo. Mientras continúa el aumento en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, el calentamiento del planeta continúa incrementándose, proyectando en el mediano plazo un aumento de la temperatura promedio del planeta de al menos 2 grados centígrados en relación a la temperatura promedio de la era pre-industrial. Si bien, las consideraciones de la comunidad científica apuntan a que el umbral de 2 centígrados generará un nivel de riesgo climático “tolerable”, el consenso científico apunta también a que las acciones humanas no serán capaces de reducir las concentraciones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a un nivel tal que permitan mantener el calentamiento planetario dentro de este umbral. Esto podría llevar a nuestra civilización a vivir en un escenario de temperaturas planetarias promedio de incluso más allá de los cinco grados centígrados para finales de siglo, lo cual representa no sólo un estado de peligro climático extremo, sino también riesgos de dimensiones desconocidas.

A pesar de que el cambio climático es un factor que está exacerbando el riesgo, así también inciden los patrones actuales de crecimiento económico y desarrollo social. La creciente desigualdad mundial, la rápida urbanización y el consumo excesivo de energía y capital natural amenazan con llevar el riesgo a niveles peligrosos e impredecibles, con las consiguientes repercusiones mundiales sistémicas. En este contexto, la distribución del riesgo no es equitativa. Los grupos sociales más vulnerables son víctimas de un desarrollo urbano socialmente segregado, donde se ven forzados a vivir en territorios con altos niveles de riesgo y bajos niveles de inversión en infraestructura para la reducción de riesgos; nomenclatura a la cual se añaden los altos niveles de degradación ambiental y baja inversión en protección social. De este modo, se van generado y acumulando nuevos riesgos, más rápidamente de lo que se van reduciendo los riesgos existentes (UNISDR, 2015).

El escenario en Chile es crítico. Por un lado, mientras que Chile está dentro de los 10 países del planeta que más han gastado en recuperación posterior a desastres, nuestro país también cumple con siete de los nueve perfiles de vulnerabilidad frente al cambio climático; prescripción para un aumento en el riesgo a desastres a medida que se incrementa el calentamiento global.  Por otro lado, las amplias diferencias socio-económicas que caracterizan a nuestra nación, el aumento en la concentración de la riqueza, acompañado por salarios reales bajos y recortes en el gasto en bienestar social, conducen a una creciente desigualdad ante el riesgo entre grupos sociales, derivando así en un perfil de riesgo sistémico en permanente construcción. Bajo este desafío, la Evaluación Global sobre la reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR, 2015) reconoce la creciente vulnerabilidad de los sistemas socio-ecológicos, recordando que, mientras que “la mayoría de los desastres que podrían ocurrir todavía no han tenido lugar”, las pérdidas económicas globales ocasionadas por desastres tales como terremotos, tsunamis, ciclones e inundaciones se elevan hoy en día a un promedio de entre 250.000 millones y 300.000 millones de dólares americanos al año. Las pérdidas futuras (pérdidas anuales esperadas) se estiman actualmente en 314.000 millones de dólares americanos solo en el entorno construido; mientras que se observa una tendencia creciente en la mortalidad y en las pérdidas económicas asociadas con riesgos extensivos.

En este contexto, la gestión del riesgo frente a desastres se torna un elemento central para la gestión municipal, puesto que es en los territorios mismos donde se expresan los efectos del cambio climático y donde se manifiestan una multiplicidad de riesgos que comprometen la seguridad humana, la continuidad de los servicios municipales y las visiones asociadas al desarrollo sustentable. El desafío de generar municipios resilientes se operativiza, por lo tanto, mediante mejoras en la gestión, administración y planificación municipal, así como en la capacidad de respuesta de las comunidades que habitan el territorio.

Lo “novedoso” de integrar consideraciones climáticas (“climate proofing”) en la planificación, gestión y administración municipal, es que se reconoce que el manejo del riesgo es central para el desarrollo local, por lo que debiese determinar la toma de decisión en el municipio de forma transversal a todos los planes municipales y estrategias de desarrollo local, en un esfuerzo centralizado en el aumento de la Resiliencia y la disminución de la vulnerabilidad, no solamente como un esfuerzo para hacer frente a desastres. La reducción del riesgo de desastres no es suficiente. Hay que aumentar la resiliencia ayudando a las comunidades a construir la capacidad de recuperarse de las inevitables crisis a las que se enfrentan. Hay que pasar de una preocupación por los mega-desastres – tsunamis y terremotos – para hacer frente también a los impactos y tensiones crónicas – desde las frecuentes inundaciones y sequías, a la rápida urbanización y la segregación – que mantienen a las comunidades insertas en un ciclo de crisis.

El paradigma del cambio climático como eje de los planes municipales no busca reemplazar los actuales elementos de los planes municipales; más bien, viene a enriquecer y actualizar el foco de acción, fortaleciendo el rol de la gestión municipal y reconociendo que la gestión del riesgo es central para la consecución de los objetivos de desarrollo municipal.

Esta discusión se enmarca tanto en el Marco de Acción de Hyogo, en la Política Nacional de reducción de Riesgo ante Desastres (ONEMI, 2014), así como en la (nueva) agenda de Sendai. Por un lado, la transición desde el Marco de Acción de Hyogo hacia el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030, se caracteriza por integrar a los gobiernos locales como actores centrales en la reducción del riesgo frente a desastres. Así mismo, esta transición determina que el foco de atención pasa desde la gestión de desastres a la construcción de la Resiliencia mediante el apoyo a comunidades y el reconocimiento de la inclusión de la ciencia, reconocimiento de los procesos sociales y los arreglos institucionales, como elementos que determinan el riesgo frente a desastres.

Bajo esta mirada, Adapt-Chile gracias al Fondo Canadiense para Iniciativas Locales aborda este desafío mediante la implementación del proyecto “FORTALECIMIENTO DE LA INSTITUCIONALIDAD MUNICIPAL PARA REDUCIR EL RIESGO FRENTE A DESASTRES NATURALES EN EL CONTEXTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO” el cual busca fortalecer la cultura y capacidad de prevención a nivel municipal para enfrentar los riesgos y desastres naturales en Chile en el contexto del cambio climático.

Iniciativa Nacional de Cambio Climático lanza Sitio Web para articular una red territorial de Municipios

Santiago, 28 de Julio de 2016

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La Red Chilena de Municipios ante el Cambio Climático a través de su sitio web llama a los Municipios del País a promover respuestas locales frente al Cambio Climático

A través del lanzamiento de su Sitio Web, http://www.redmunicc.cl, la Red Chilena de Municipios ante el Cambio Climático realiza un llamado a las municipalidades del país a sumarse a la Acción Local frente al Cambio Climático. La Red de carácter nacional colabora con los municipios para que éstos incorporen los indicadores de cambio climático en la gestión del territorio. El lanzamiento se realizó durante la reunión técnica de la red realizada el 28 de julio, a la cual asistieron los miembros de la red, entre ellos: Calera de Tango, Quellón, Chillán Viejo, Santiago, Recoleta, Independencia, Providencia, Colina, Lampa, Quilicura, Gorbea, La Pintana, La Florida.

La Red nace en el 2014 como un proyecto de la ONG Adapt-Chile, y reúne a municipios que deseen tomar el compromiso explícito de incorporar el cambio climático en la planificación y gestión de sus territorios. Adapt-Chile cumple el rol de coordinador de la Red, con el fin de fortalecer la cooperación, capacitación e intercambio de experiencias en materia de cambio climático a nivel local.

Agua, Energía, Biodiversidad, Salud, Gestión de Residuos, Transporte y Movilidad, Identidad y Cultura e Infraestructura son los indicadores de cambio climático, orientados a la adaptación y desarrollo bajo en carbono de los territorios. Cada una de éstos son abordados en la agenda de trabajo que posee la Red con los municipios.

La plataforma comunicacional busca facilitar la misión de la Red de ser un referente en aspectos políticos, técnicos y comunicacionales, relacionados con la adaptación al cambio climático y el desarrollo bajo en carbono en Chile, ayudando a visibilizar las actividades con enfoque cambio climático que realizan los municipios. El trabajo y los objetivos de la Red se desarrollan en tres ámbitos de acción principales: político/estratégico, relevando el rol de los gobiernos locales; técnico, orientando el trabajo y fomentando el intercambio de experiencias; y comunicacional, promoviendo la difusión de información e involucramiento de la comunidad, lo cual será potenciado a través del sitio web y redes sociales.

La incorporación de los municipios a la Red es gratuita y se realiza mediante la firma de un convenio entre el Municipio y Adapt-Chile. El financiamiento de la Red se realiza a través de la postulación a proyectos nacionales e internacionales por medio de la labor conjunta entre la ONG Adapt Chile y los municipios miembros.

Adapt Chile trabaja por institucionalidad en gestión ambiental en la región del Maule

Con el objetivo de apoyar la Gestión Ambiental Local (GAL) de las comunas rezagadas de la Región del Maule a través del Sistema de Certificación Ambiental Municipal (SCAM) y Sistema Nacional de Certificación Ambiental de Establecimientos Educacionales (SNCAE), Adapt Chile facilitará la instalación de una institucionalidad de gestión ambiental local en las comunas de Pelluhue, Cauquenes, Chanco y Empedrado, en el marco de un proyecto licitado por la Subsecretaría del Medio Ambiente, cuya contraparte es la Seremi del Medio Ambiente en la Región del Maule.

Dentro de un período de seis meses, la ONG desarrollará actividades en las cuatro comunas para funcionarios/as municipales, establecimientos educacionales y la comunidad, permitiendo instalar la temática ambiental dentro de la gestión municipal a través de reuniones, capacitaciones, desarrollo de un diagnóstico participativo, conformación de comités ambientales, presentación de propuestas estratégicas, entre otras, incorporando además la entrega de herramientas conceptuales y metodológicas sobre Cambio Climático y adaptación para la toma de decisiones en la planificación del territorio a mediano y largo plazo.

Independencia avanza en su “Plan Local de Cambio Climático”

(Adapt-Chile, 14 de agosto de 2015) Funcionarios de la Municipalidad de Independencia, de la Región Metropolitana, vecinos y el alcalde Gonzalo Durán, participaron del “Taller para la Generación de un Plan Local de Cambio Climático”. La actividad, coordinada por el Departamento de Medio Ambiente, se realizó en la Biblioteca Municipal y contó con la participación de más de 30 personas.

Este taller se realizó en el marco del proyecto “Academias de Cambio Climático: Planes Locales de Cambio Climático para Gobiernos Locales”, liderado por Adapt-Chile y financiado por la Unión Europea a través de su programa EUROCLIMA. En Chile, están participando de esta iniciativa siete municipalidades: Calera de Tango, Colina, Independencia, Lampa, La Pintana, Providencia y Santiago, todos miembros de la Red Chilena de Municipios ante el Cambio Climático.

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El alcalde de Independencia, Gonzalo Durán señaló a los participantes del taller “No basta con que Independencia sea parte de la Red de Municipios ante el Cambio Climático, donde definamos algunas políticas que tienen que ver con mejorar la calidad de vida de la ciudad, con un enfoque urbano en el tema medioambiental y de cambio climático. El desafío, es que además seamos capaces de pensar políticas públicas audaces innovadoras que logren integrar de modo consciente, articulado y sistemático una manera de enfrentar los desafíos ante el cambio climático”

Durante la actividad realizada en la comuna de Independencia se trabajó en el análisis de aquellas temáticas necesarias para la construcción del “Plan Local de Cambio Climático”, siendo uno de los objetivos principales el poder identificar las debilidades y fortalezas que presenta la comuna, para poder hacer frente al cambio climático, desde las acciones locales de adaptación.

La Municipalidad de Independencia, es miembro de la Red Chilena Municipios ante el Cambio Climático y a nivel local tiene diferentes programas implementados como el Programa de Reciclaje Comunal y el Programa de recuperación arbórea y reforestación de la comuna.

Más información: Municipalidad de Independencia

Más información Proyecto: Academias de Cambio Climático

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