El valor de las redes municipales nacionales para la acción climática

En este blog, Cristóbal Reveco, fundador y director internacional de Adapt-Chile, muestra el valor de las redes locales para promover la acción climática.

En noviembre de este año, fui invitado a Costa Rica por la Universidad Nacional para apoyar la formación de una red de municipalidades para activar la acción climática. Esta red estaría orientada a formar una comunidad de práctica en la cual los gobiernos locales de Costa Rica a través de la integración horizontal podrían apoyarse mutuamente en el diseño e implementación de acciones para reducir los gases de efecto invernadero y mejorar la resiliencia local al cambio climático.

Una de las lecciones que aprendí de mi experiencia cuando diseñé y coordiné la Red de Municipios de Chilefrente al cambio climático es que las redes tienen hoy un papel central en la acción climática. En toda América Latina hemos visto nacer redes nacionales de ciudades, coaliciones de grupos de negociadores, grupos empresariales y asociaciones de investigadores que buscan generar un mayor impacto en la agenda climática.En este contexto, ¿cuál es el valor de una red municipal nacional y qué oportunidades y desafíos presenta?

La extensa literatura en teoría de redes indica que el propósito de las redes es aumentar la influencia de los actores para provocar cambios en una determinada dirección. En este contexto, una red de municipios frente al cambio climático me ha demostrado que puede, entre otras cosas:

  • hacer visible la necesidad de tener una orientación estratégica sobre el cambio climático a nivel de todos los municipios de un país;
  • facilitar la generación de consenso sobre las necesidades y demandas municipales para una mayor acción climática;
  • articular la voz de los municipios frente a los desafíos nacionales y globales;
  • facilitar el acceso a la información y el intercambio de mejores prácticas entre pares; y
  • promover alianzas con el sector privado, los gobiernos nacionales y otras redes internacionales.

En resumen, una red permite la creación de una comunidad organizada cuyos esfuerzos se centran en una dirección determinada, lo que aumenta las posibilidades de formar consenso y generar una mayor influencia en escalas mayores de gobernanza (nacional e internacional). Uno de los ejemplos claros de la COP23 es que las coaliciones de los gobiernos locales tienen la fuerza para influir en las agendas nacionales e internacionales. La coalición estadounidense We Are Still In es un ejemplo en el que los gobiernos locales se comprometen a ratificar el acuerdo de París independientemente de la decisión del gobierno de ese país de retirarse del Acuerdo.

Por otro lado, un desafío importante al que se enfrentan las redes domésticas es la necesidad de impulsar agendas de trabajo concertadas a la vez que se mantiene el impulso político. El cambio climático es tanto una cuestión política como científica o técnica. Mantener a los actores políticos al frente de estos esfuerzos es una tarea central de estas redes; pero también es una oportunidad para fortalecer la influencia de los alcaldes para ejercer una mayor influencia y acelerar la acción climática. Las agendas locales de educación, salud y seguridad, entre otras, todas vienen a competir con las agendas climáticas.Cuando un alcalde identifica que las agendas de desarrollo local están intrínsecamente vinculadas a la agenda climática; o cuando reconocen que la educación, la salud y la seguridad son fundamentales para construir la resiliencia ante el cambio climático, entonces alcanzamos un consenso político esencial.

Ese consenso político particular es lo que puede trascender a otros gobiernos locales a través de redes que mantienen el impulso de estos esfuerzos. Para el año 2020, fecha en que se presentarán los nuevos NDC, las redes municipales nacionales tendrán un papel central en influir en sus gobiernos nacionales para aumentar las ambiciones de compromisos más agresivos. Para lograr compromisos transparentes, alcanzables, verificables y ambiciosos, será esencial contar con una voz concertada de los actores locales. Fortalecer y expandir las redes municipales nacionales es una oportunidad clave para aumentar las ambiciones de NDC.

Publicado originalmente en sitio Leds Global Partnership

COP 23: Un decálogo para entender los avances, alcances y desafíos más relevantes de las negociaciones de cambio climático

La COP 23 ha proporcionado una instancia de progreso en ciertos aspectos, mientras que en otros los avances de las negociaciones se han visto estancados, dejando varias preguntas abiertas que se esperan resolver durante el 2018.

Por un lado, el hecho que las conversaciones fueron presididas por Fiji, el centro del escenario de esta COP (Conference of the Parties por sus siglas en inglés) se centró en los desafíos que enfrentan los países afectados por el cambio climático. Pero después de un año de crecientes pérdidas por eventos climáticos extremos en todo el mundo, hubo un progreso limitado en relación a dos preocupaciones centrales para las naciones pobres: financiamiento para la acción climática y ayuda con las crecientes pérdidas. Así mismo, los negociadores aún no saben con certeza cómo los países más ricos movilizarán los $ 100 mil millones prometidos al año para 2020 para ayudar a las naciones más pobres a desarrollarse de forma limpia y resiliente ante el cambio climático. Tampoco se consideraron tipos de impuestos innovadores u otras formas de ayudar a los países pobres a pagar las crecientes pérdidas por desastres climáticos, ofreciendo en su lugar opciones de seguros (punto 6 de este decálogo).

Parte de esta discusión tiene relación con el artículo 9.5 del Acuerdo de París, el cual solicita una mejora en la previsibilidad de los flujos financieros a los países en desarrollo, proporcionando información para ayudarlos a desarrollar sus planes climáticos. Sin embargo, no hubo espacio formal en la agenda de la COP23 para discutir cómo desarrollar las pautas para ello, principalmente dada la reticencia de los países desarrollados. Al final, los negociadores decidieron dar tiempo adicional para discutir este tema en las reuniones inter-sesionales (mayo 2018) antes de la COP24 en diciembre 2018.

Por otro lado,  si bien aún queda trabajo por hacer, la COP23 avanzó significativamente hacia los lineamientos de implementación para el Acuerdo de París, lo que hará que el acuerdo sea operativo. Esto es crucial para ayudar a los gobiernos a planificar sus economías y dar confianza a los inversionistas y las empresas de que la economía baja en carbono llegó para quedarse. Los países necesitarán finalizar las pautas de implementación en la COP24 en Polonia el próximo año. El texto final de la COP23 reconoce que se puede necesitar una sesión de negociación adicional en 2018 entre el período intersesional de mayo y la COP24 en diciembre para garantizar que el libro de reglas de París finalice a tiempo. Esto se decidirá durante la reunión intersesional programada para mayo, aunque los primeros borradores del texto sugerían que “agosto / septiembre de 2018” era el momento preferido para dicha sesión adicional.

10 puntos de progreso

Por parte de los progresos más claros, los negociadores también optaron por dar a las mujeres, los pueblos indígenas, los gobiernos subnacionales y los agricultores un papel más importante en los esfuerzos para luchar contra el cambio climático.

Acciones de gobiernos locales y sub-nacionales

  1. Compromiso de Bonn-Fiji: Líderes locales y regionales se reunieron para adoptar oficialmente el Compromiso de Bonn-Fiji con los líderes locales y regionales para que el Acuerdo de París llegue a todos los niveles. Este acuerdo es un compromiso que busca promover cambios importantes en el desarrollo global. El Compromiso de Bonn-Fiji destaca la promesa de aumentar la ambición colectiva para la acción climática por parte de los gobiernos sub-nacionales.

– “WE ARE STILL IN”: Diferentes grupos de ciudadanos de EEUU insistieron en que “todavía estamos adentro” en el Acuerdo de París, a pesar de la decisión de su presidente de irse. Esto ilustra muy bien el cambio fundamental que representa el Acuerdo de París, es decir, que todos y cada uno de los grupos, y de hecho los ciudadanos individuales del mundo, ahora tienen la capacidad de implementar lo acordado. Ya no necesitamos que los gobiernos tomen la iniciativa y sometan todo a interminables negociaciones.

Este nuevo espíritu ahora está incorporado en el resultado de la COP23 para permitir a Fiji con Polonia, como anfitrión de la COP24 el próximo año, iniciar un “Diálogo de Talanoa” durante el próximo año para traer puntos de vista y perspectivas de todas partes del mundo y de todos sectores de la sociedad para que los resultados de la COP24 en Katowice estén informados por quienes ponen en práctica el Acuerdo de París.

2. El Diálogo de Talanoa: La Presidencia Fiji anunció un proceso inclusivo y participativo que permite a los países, así como a los actores no estatales, compartir historias y mostrar mejores prácticas para aumentar la ambición con urgencia en las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC), incluida la acción pre-2020. En última instancia, esto permitirá que los países se acerquen colectivamente al objetivo más ambicioso del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura global en 1,5 grados centígrados.

Los países acordaron hace dos años en París que debería haber un momento aislado en 2018 para “hacer un balance” de cómo estaba progresando la acción climática. Esta información se utilizará para informar la próxima ronda de NDC, que se realizará en 2020. Esta forma de reconocer la “ambición mejorada” -un término que se escucha mucho en las COP- se consideró como un importante precursor para aumentar la ambición en un ciclo incremental de cinco años. Originalmente llamado el “diálogo de facilitación”, el nombre de este proceso fue cambiado a “diálogo de Talanoa” este año bajo la presidencia de la COP de Fiji. Esto debía reflejar un enfoque tradicional de los debates utilizados en Fiyi para un proceso “inclusivo, participativo y transparente”. El “enfoque” final del diálogo de Talanoa se incluyó como un anexo de cuatro páginas a la decisión de resultado principal de la COP23.

El diálogo se estructurará en torno a tres preguntas: “¿Dónde estamos? ¿A dónde queremos ir? ¿Cómo llegamos allí? “, pero también incluye nuevos detalles, como la decisión de aceptar aportes de cualquier tipo de actor, a través de una plataforma en línea para recibir aportaciones y un nuevo énfasis en los esfuerzos que se realizan previo al 2020.

3. Oficialización de la Plataforma de Comunidades Locales y Pueblos Indígenas: Esta plataforma proporcionará medios directos e integrales para dar una mayor voz a los pueblos indígenas en las negociaciones climáticas y les permitirá compartir sus conocimientos tradicionales y mejores prácticas para reducir emisiones, adaptarse al cambio climático y construir resiliencia. Los pueblos indígenas y las comunidades locales podrán intercambiar lecciones aprendidas y compartir sus perspectivas sobre la reducción de emisiones, la adaptación y la construcción de Resiliencia. La plataforma abrirá nuevos caminos al brindar a los pueblos indígenas y las comunidades locales un papel activo en la configuración de la acción climática, incluido un papel destacado en el primer diálogo abierto de múltiples partes interesadas.

4. Finalización del Plan de Acción de Género: Los países finalizaron el primer Plan de Acción de Género, que apunta a aumentar la participación de las mujeres en todos los procesos de la CMNUCC. También busca aumentar la conciencia y el apoyo para el desarrollo y la implementación efectiva de una política climática sensible al género en todos los niveles del gobierno. Es significativo que esta reunión reconoció por primera vez el papel crucial que las mujeres y las niñas en la conducción de soluciones para hacer frente al cambio climático.

COP 23: Una agenda para la adaptación

5. Lanzamiento de la Alianza Ocean Pathway: la Presidencia Fiji lanzó la Alianza Ocean Pathway para alentar el proceso de negociaciones sobre el clima para abordar la relación entre el cambio climático y el océano. En el verdadero espíritu de la Gran Coalición, la asociación también consolidará el trabajo existente para crear un esfuerzo coordinado entre los gobiernos a todos los niveles, las alianzas y coaliciones oceánicas existentes, la sociedad civil y el sector privado para crear un vínculo más fuerte entre acción climática y un océano saludable. La asociación estará copresidida por Fiji y Suecia, que unirán sus fuerzas nuevamente después de liderar la Conferencia inaugural de Océanos de las Naciones Unidas en julio.

6. Lanzamiento de InsuRelience Global Partnership: el Ministerio Federal Alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) contribuyó con 110 millones de euros (US $ 125 millones) para lanzar InsuResilience Global Partnership para Clima y Riesgo de Desastre, para ofrecer seguros asequibles y otra protección financiera a millones de personas vulnerables en todo el mundo. La contribución de BMZ sigue un compromiso de $ 39 millones realizado por el Gobierno del Reino Unido en julio.

7. Lanzamiento de la Cámara de Compensación de Fiji para transferencia de riesgos: este nuevo recurso en línea ayudará a conectar a los países vulnerables con la mejor información disponible sobre seguros y soluciones asequibles, adaptados a sus circunstancias únicas, que les permitirán prepararse mejor para los riesgos planteados por el cambio climático .

8. Histórico avance en la agricultura: los países llegaron a un acuerdo histórico sobre agricultura que ayudará a los países a desarrollar e implementar nuevas estrategias de adaptación y mitigación dentro del sector, tanto para reducir las emisiones como para desarrollar la resiliencia a los efectos del cambio climático. Una fuerte componente sobre seguridad alimentaria y aspectos sociales y económicos marcaron un aspecto innovador en las conversaciones y acuerdos en esta materia. Esto fue histórico porque fue la primera vez en la historia de las negociaciones sobre el clima que los países llegaron a un acuerdo sobre la agricultura.

9. Fondo de Adaptación: El Fondo de Adaptación se renovó con un total de US $ 93,3 millones, superando el objetivo de financiamiento de este año en US $ 13 millones. El Fondo de Adaptación tiene un historial de proporcionar recursos valiosos a las comunidades en países en desarrollo para proyectos que ayudan a mejorar la resiliencia a los efectos del cambio climático. Los proyectos pueden solicitar financiación a la Junta del Fondo de Adaptación, que revisa las solicitudes a través de un proceso transparente. Los países también dieron el importante paso siguiente para garantizar que el Fondo de Adaptación sirva al Acuerdo de París.

10. Iniciativa de Salud para los Vulnerables: La Organización Mundial de la Salud, en colaboración con la CMNUCC y la Presidencia Fiji de la COP23 lanzó una iniciativa especial para proteger a las personas que viven en los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo ante los impactos del cambio climático en la salud. Su objetivo para 2030 es triplicar los niveles de apoyo financiero internacional para el clima y la salud en los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo.

Redactado por Cristóbal Reveco, Fundador y Director Internacional Adapt-Chile sobre la base de información disponible en distintos medios periodísticos, reportes facilitados por ONGs, fuentes oficiales de Naciones Unidas y entrevistas y conversaciones con expertos y participantes de la conferencia. Fuentes: IISD Bulletin, Carbon Tracker, Libélula, CAN International, BBC, ICLEI, German Development Institute, WWF, Oxfam International, Red Cross – Red Crescent, ONG Salud sin Daño, UNFCCC, Deutsche Welle.

Chile Ingresa a Pacto Global de Alcaldes contra el Cambio Climático

Santiago tendrá la variación más extrema de temperatura de todas las capitales regionales al 2050, subirá 2,7°C, según un estudio divulgado por el Ministerio de Medio Ambiente en 2016. Así como la capital, otras comunas también sufrirán alteraciones en temperatura y precipitaciones, razón por la que los municipios hoy trabajan para adaptarse a esta nueva realidad.

En este contexto, ayer en el Foro de Alcaldes ante el Cambio Climático, organizado por la ONG Adapt Chile, desarrollado en Santiago, se suscribió el Pacto Global de Alcaldes por el Clima y la Energía, protocolo que lidera la Unión Europea y al que pertenecen más de siete mil municipios de todo el planeta.

“El pacto es una iniciativa europea que está iniciando una expansión global”, dice Jordan Harris, director nacional de Adapt.

La ONG, que integra la comisión asesora presidencial de cambio climático, explica que un comité consultivo resolverá las comunas que serán incorporadas en forma piloto a la iniciativa que promueve la reducción de gases de efecto invernadero.

Agrega que hoy los municipios carecen de los recursos técnicos para enfrentar este fenómeno y muchas veces reaccionan sin un buen diagnóstico frente a los eventos derivados del calentamiento global. En Adapt preparan a los municipios para generar sus planes locales de adaptación, pero hasta ahora solo seis municipios cuentan con uno, por lo que esperan sumar otros 20 en 2018.

Manuel Fuentes, coordinador del pacto de alcaldes en América Latina, explica que el acuerdo busca apoyar a los municipios para que desarrollen sus planes de acción climática, con el objetivo que contribuyan a cumplir con las metas que sus países han comprometido en el Acuerdo de París.

Tras la firma de una carta compromiso, la comuna tiene tres años para diseñar un plan, el que luego es monitoreado por un organismo especializado.

Fuente: Tendencias, La Tercera

La firma se realizó en el marco del Foro de Alcaldes ante el Cambio Climático realizado en Santiago de Chile el 30 de noviembre.